Cómo afrontar las lesiones que se producen en el invierno
Es un hecho evidente que la mentalidad de la gente ha cambiado bastante durante los últimos años y cada vez estamos más concienciados para cuidarnos y mejorar nuestra calidad de vida. Debido a esto se van cogiendo unos hábitos más saludables donde alimentación y deporte van unidos. Pero como en toda actividad física hay que tener claro una seriede premisas para que todo transcurra de la manera más correcta. Todavía estamos en los últimos coletazos del frío y es por eso que hoy queremos hacer hincapié en el tema de cómo afrontar las lesiones que se producen en el invierno.
Una de las actividades que un mayor protagonismo ha ido cogiendo durante los últimos tiempos es la de correr al aire libre por lo cual tomar unas medidas adecuadas para esto sería básico. El tener una exposición prolongada con bajas temperaturas puede ser perjudicial para los deportistas por lo que tener unas reglas es fundamental. Las precauciones no son excesivas pero sí recomendables: usar ropa adecuada que permita la transpiración, llevar una dieta equilibrida, hidratarse con frecuencia..etc.
Entre los problemas de salud más frecuente relacionados con el frío podrían nombrarse a las lesiones que se producen tales como los sabañones que suelen aparecer después de una larga exposición a bajas temperaturas de las extremidades. Estos pequeños bultos son bastante molestos así que para tratarlos hay que quitarse la ropa húmeda o ajustada, lavar y secar la zona afectada con suavidad y no frotarla con dureza.
Otro de los síntomas del frío excesivo es la hipotermia cuyos signos de aparición son un aumento de la presión arterial, escalofríos, habilidades motoras mermadas o una sensación de letargo o cansancio. Si se llegan a producir estos síntomas hay que hacer, en primera instancia, quitar las ropas húmedas y sustituirlas por secas y calientes. Hacer aplicaciones de calor en torso, axilas, pecho e ingles. Evitar en lo posible masajes y fricciones que empeoren la situación.
Por último si hubieran signos evidentes de congelación hay que procurar entrar en calor como sea preciso. Una de las primeras medidas a realizar sería la de introducir las extremidades en agua tibia alrededor de media hora. Tampoco sería lo más recomendable el hacer masajes o frotar duramente la piel afectada. Este caso ya sería un poco más extremo por lo que llegar a este estado debería ser de lo más complicado y evitar en lo posible. Como en todo, practicar deporte de una manera responsable es la mejor de las prevenciones.
