¿Cómo cuidar de los pies mientras hacemos deporte?
Sin lugar a dudas existe una parte importante de nuestro cuerpo a la hora de practicar un deporte y esa son los pies. Es por este motivo que desde Biomotion lab queremos hoy dedicarle esta entrada y daros una serie de explicaciones sobre cómo cuidar de los pies mientras hacemos deporte. A pesar de su importancia sólo nos acordamos de ellos cuando aparecen las molestias y el deportista no queda excluido porque también muchas veces se suele olvidar de esta base del aparato locomotor. Si se siguen estos consejos es muy probable que podamos evitar disgustos o complicaciones, sólo es cuestión de prestarle a los pies la atención que se merecen.
Los pies, base del apoyo de nuestro cuerpo, son de máxima importancia en la práctica de cualquier modalidad deportiva tanto si se trata de competición, entrenamiento o con fines recreativos. Unos pies sanos y bien cuidados facilitaran la consecución de unos resultados deportivos óptimos. El cuidado de los pies tiene igual o mayor importancia cuando toca calzarse para hacer deporte, más cuando nuestra afición es el running. Mucho se ha escrito y se dirá sobre los pies de los corredores. Por ejemplo, las personas más pesadas generalmente tienden a tener los pies anchos, planos sobrepronados.
Es por esto que realizar una serie de medidas preventivas antes de comenzar a practicar deporte hará que la práctica del mismo sea una garantía de objetivos seguros y saludables. En Biomotion Lab ponemos a su disposición un equipo de profesionales que apoyados de la última tecnología le brindan la posibilidad de experimentar un alto grado de especialización en la biomecánica, rehabilitación y la prevención de lesiones. Analizamos las causas de las patologías del aparato locomotor de cada paciente, realizando tratamientos personalizados para cada individuo gracias a nuestro método interdisciplinar, es decir, exponiendo los casos de nuestros pacientes en cada sesión, si el caso lo requiere.
Normas básicas para el cuidado de los pies:
- Practicar un estudio biomecánico de la marcha. Diagnosticar la forma de pisar prevendrá problemas futuros.
- Visitar al podólogo una o dos veces al año. Examinar la piel, eliminar callos y durezas se hace imprescindible para evitar lesiones o malas formas posturales. Nunca quitarse uno mismo un callo, una dureza o una grieta con un remedio casero y acudir siempre a profesionales.
- Habrá que hidratarlos dos veces a la semana y mejor si es por la noche. Y, recordar que el uso de calzado es personal. Las zapatillas nunca se comparten con el fin de evitar el contagio de enfermedades. También habrá que mantener una adecuada higiene en esta zona, lavándolos con un jabón con pH neutro y secándolos bien, especialmente entre el espacio que existe entre los dedos.
