¿Cuáles son las principales lesiones practicando el esquí?
Esquiar produce numerosos beneficios a quienes lo realizan adecuadamente, ya que es una actividad idónea para ejercitar el equilibrio y la coordinación entre los diferentes músculos del cuerpo. Además de provocar una mayor resistencia física y que al practicarse en zonas de aire puro, favorece la oxigenación de la sangre. Todo son ventajas cuando se cumplen los requisitos y consejos que dan los expertos, pero muchas veces por un accidente en las pistas se puede llegar a una lesión realmente grave. En este post veremos cuáles son las principales lesiones practicando este deporte.
El esquí es un deporte que aglutina a un alto número de personas durante la época invernal en nuestro país. Se practica al aire libre e implica un gran gasto energético y esfuerzo muscular, aunque también se le considera un deporte extremo en el que se requiere una gran preparación y precaución para evitar posibles lesiones. En lo referente a la técnica y el material de esquí, se podría decir que han ido evolucionando de forma paralela. El principal cambio ha sido en las fijaciones, que dan una sujeción firme entre la bota y el esquí, mediante dos puntos de fijación, delantero y trasero, lo que ha supuesto una mejora en el control sobre el esquí pero también un aumento progresivo de las lesiones ya que, si fallan las fijaciones, las tablas de esquí actúan como una palanca que, en las caídas y accidentes, dobla o tuerce la pierna y genera muchas más lesiones que las antiguas fijaciones.
Las lesiones que más se repiten son de la extremidad inferior, sobre todo lesiones de rodilla como fracturas, rotura de ligamentos colaterales y rotura del ligamento cruzado anterior (LCA). Las de rodilla representan casi una tercera parte del total, ya que en este deporte ésta es la articulación que más sufre. Las lesiones óseas o de ligamentos también son bastante frecuentes dada la rigidez de las botas. Son habituales también los esguinces y la rotura de los ligamentos del pulgar, también llamado “pulgar del esquiador”, debido a una caída sobre la mano con el puño cerrado, agarrando el bastón, de forma que la correa o el puño de éste produce una desviación forzada del pulgar, que rompe sus ligamentos.
Es recomendable consultar a profesionales en fisioterapia deportiva para conocer la protección más indicada en cada caso. Por eso, en Biomotion Lab ofrecemos de forma individual y personalizada aquellos tratamientos o actividades que más se adapten a la elasticidad, potencia y resistencia de nuestro cliente, así como ejercicios de elongación y estiramiento antes y después de su práctica del esquí u otro tipo de modalidad deportiva.
