La rodilla del corredor, el síndrome de la cintilla iliotibial
En Biomotion Lab nos preocupamos de velar por tu salud y por esto hoy nos dedicaremos a exponer uno de los temas más recurrentes que acuden a nuestra consulta: la rodilla del corredor, el síndrome de la cintilla iliotibial.
Es bastante frecuente encontrarnos con pacientes que sufren de este síndrome. Es una lesión que se suele producir en los corredores de larga distancia y en aquellos que practican con asiduidad el ciclismo. En términos comunes se podría definir como una tendinitis de la banda iliotibial pudiendo ir acompañada de un proceso de bursitis. Consiste en la irritación de la región lateral de la rodilla provocada por el deslizamiento repetido entre el tendón de la banda iliotibial y el epicóndilo externo del fémur.
El dolor comienza a aparecer de manera paulatina y se hace notar pasados unos 10 minutos de haber iniciado el ejercicio, con lo que el atleta no puede continuar y debe parar su actividad. Añadiendo a este dolor que se puede tornar intenso si dicho ejercicio se ejecuta yendo cuesta abajo y a un ritmo lento porque el roce es mayor entre cintilla y epicóndilo.
Diagnosticar la rodilla de saltador es relativamente sencillo. El especialista suele practicar una exploración y localizando el dolor con la palpación del epicóndilo lateral del fémur (cara externa de la rodilla). Existen puntos gatillo a lo largo de la fascia lata y puede evidenciarse cierta rigidez de la misma. Es debido a todo esto que acudir a un profesional es parte fundamental para localizar el origen del problema. El especialista le aconsejará una serie de medidas antinflamatorias a seguir y ejercicios de fisioterapia que se encargarán de descargar y estirar la fascia lata y los músculos vinculados a ella tales como el vasto externo, el tensor y el glúteo medio.
La mayoría de los pacientes progresan de una forma adecuada. Pero si con todo ello no fuera suficiente es cuando se debe hacer uso de la cirugía. Se trata de practicar una artroscopia de la rodilla para comprobar el estado del cartílago y del menisco externo, además de la sinovial que puede estar en mal estado. A continuación, se realiza una incisión lateral sobre el epicóndilo lateral del fémur y un alargamiento del tendón plano de la cintilla iliotibial, relajándolo de modo que no habrá más fricción patológica en la zona.
Los resultados con la práctica de esta intervención son óptimos y el corredor vuelve a su rutina deportiva en un tiempo aproximado de dos meses. Para este y otros temas en Biomotion Lab ponemos a tu disposición todo lo que necesites en cuestión tanto de terapias y tratamientos deportivos como para cualquier tema relacionado con la salud de tus pies. Para más información contactar aquí.
