Motivos para acudir al osteópata

El cuerpo humano es una compleja máquina que, como un coche o un dispositivo, siempre precisa de mantenimientos y revisiones pertinentes para no perder sus facultades. Es por este motivo que el osteópata es una buena idea si se quiere disponer de una maquinaria bien engrasada y dispuesta para encarar las labores y rutinas diarias. Desde Biomotion Lab hoy os queremos hablar y daros unos motivos para acudir al osteópata.

En primer lugar hay que explicar lo que es un osteópata. Es un profesional que estudia el cuerpo humano y que procura que en éste haya un equilibrio interior total muy beneficioso para el paciente. No es tarea fácil describir en pocas palabras la labor del osteópata ya que cubre muchos campos para llegar al diagnóstico buscado y más preciso. Gracias al diálogo, exploración y un tratamiento personalizado se logran que los dolores remitan y que la calidad de vida del paciente mejoren. Aunque existen diferentes técnicas, la osteopatía es una única terapia que motivada por las interacciones entre las diferentes partes, aglutina a todo el cuerpo humano.

El profesional de esta especialización no trata las enfermedades en sí mismas sino al paciente. Buscando el orígen de los síntomas para adecuar el tratamiento a seguir para que el paciente pueda responder de la manera más adecuada a sus dolencias. Mediante la osteopatía no se pueden tratar todas las dolencias pero con un tratamiento osteopático adecuado se puede ayudar y mejorar la calidad de vida de la mayoría de los pacientes. Hablando de esto último resaltar que la osteopatía no puede tratar enfermedades como el cáncer o la esclerosis pero sí que aporta dicha calidad vital.

Para qué clases de dolores está indicada la osteopatía

  • Dolores de columna vertebral, esguinces, tendinitis.
  • Problemas digestivos.
  • Migrañas, dolores de cabeza y mareos.
  • Lesiones traumáticas.
  • Problemas musculares y esqueléticos.
  • Problemas viscerales.
  • Niños con ortodoncia. Los niños que tienen problema de alineación dental pueden tener su orígen en la columna vertebral que puede generar tensiones que impidan la correcta oclusión de la boca.

Respcto al número de sesiones no se pueden precisas ya que cada dolencia es distinta y el tratamiento a seguir es totalmente personalizado. Lo más habitual son de tres a cuatro sesiones para ver vista solucionada o casi la dolencia del paciente. Eso sí, siempre se debe terminar con el tratamiento y no dejarlo a media en cuanto notemos una leve mejoría. Para permitir que el cuerpo del paciente se reequilibre de las manipulaciones hay que dejar transcurrir dos semanas entre las sesiones realizadas.