La tendinitis rotuliana: qué es y su tratamiento

Una de las lesiones más comunes dentro del mundo de los deportistas, tanto sean de élite como sean aficionados, es la tendinitis rotuliana. Se trata de una dolencia que también se conoce con el nombre de «rodilla de corredor o del saltador » y se da en el tendón rotuliano. Es una afección muy molesta que produce dolores, hinchazón y reduce la capacidad de movilidad de la articulación dañada.

En este post de Biomotion Lab  vamos contarte qué es y cómo se trata la tendinitis rotuliana, una lesión muy habitual entre los aficionados al deporte.

Qué es la tendinitis rotuliana

La tendinitis rotuliana se trata de una afección que tiene lugar en el tendón que se conoce como «rotuliano», es decir, una fibra que recorre nuestra rótula y la une con la tibia para, así, lograr que dicha articulación esté unida y pueda realizar los movimientos naturales. Este tendón consigue que la rodilla se pueda extender y, por este motivo, cuando padece algún tipo de anomalía (como la tendinitis rotuliana), la rótula pierde fijación y la rodilla se vuelve más rígida, algo que impide el correcto movimiento y dificulta hábitos cotidianos tales como estirar la pierna, saltar, agacharse, etcétera.

La tendinitis rotuliana tiene lugar cuando este tendón se inflama o se desgarra, algo que puede ocurrir al practicar deporte en condiciones complicadas como, por ejemplo, correr en superficies muy duras, realizar un entrenamiento duro, entre otras. Es entonces cuando la persona que padece esta condición empezará a sentir algunas dolencias típicas como dolor en la zona trasera de la rodilla, dolor al flexionarla, pérdida de equilibrio, inflamación, etcétera.

Una de las causas más frecuentes de padecer tendinitis rotuliana es no contar con el material deportivo que necesitas para poder realizar tu entrenamiento. Si el calzado que llevamos no amortigua correctamente los golpes que realizamos durante el ejercicio, al final este tendón terminará soportando mucha presión y podrá terminar lesionándose. Por este motivo, es importante que cuentes con un buen material que pueda proteger tu aparato locomotor y evitar que el impacto pueda dañar tus articulaciones; para escoger el tipo de calzado que necesitas, se recomienda que te realices un estudio biomecánico de la pisada.

Puedes detectar si padeces tendinitis rotuliana porque, dentro de los síntomas de dicha afección, notarás lo siguiente:

  • Dolor en la zona de la rodilla y de la rótula
  • Más sensibilidad en esta parte del cuerpo
  • Pueden aparecer morados e hinchazón en la zona
  • Sentirás molestias al pedalear, caminar o hacer tus actividades diarias
  • Tendrás dolor cuando flexiones o estires la pierna

En cualquiera de estos casos, lo más recomendable es que acudas a un especialista para que te examine y te dé el mejor tratamiento según tu situación.

Cómo se trata la tendinitis rotuliana

Dependiendo de la gravedad de tu tendinitis rotuliana, esta lesión puede tratarse de diferentes maneras. Si hablamos de una lesión que es leve, el especialista te recomendará que reduzcas tu ejercicio físico para dejar reposar el tendón y que se repare. Tratamientos antiinfamatorios como es la toma de medicina o la aplicación de hielo en la rótula suelen ser muy efectivos en las personas que padecen esta leve lesión.

También, para reparar al completo el tendón, es habitual que te recomienden una serie de ejercicios de rehabilitación que son suaves y que están pensados para fortalecer esta zona de tu cuerpo, así como los músculos que están unidos por el tendón. Normalmente, a las 4 o 5 semanas, la persona afectada ya se ha recuperado por completo.

Sin embargo, si la lesión de tendinitis rotuliana es grave, entonces es probable que el médico te recomiende una intervención quirúrgica en la que se te realizarán pequeños cortes en los tendones para reducir la presión y eliminar el tejido que esté inflamado o dañado. Este tratamiento es mucho más delicado y la recuperación del mismo se alarga durante varios meses.